16 diciembre 2013

Fueron felices y comieron perdices.


Las cosas ya no son como eran, no siento lo mismo y lo siento. Hablo contigo por no perder la ilusión pero miento a mi corazón, día a día me doy cuenta de que todo fue un error. Las decepciones se acumulan formado montañas de rencor y la tristeza causa ríos de lagrimas que desembocan en los mares que nos separan. El tiempo no se recupera, demasiadas veces lo desperdiciamos y otras tantas lo regalamos sin pensar.